Las fugas de agua en unidades de ventana suelen ser por obstrucciones o suciedad, no por roturas. Este mantenimiento anual (antes de verano o tras invierno) las soluciona en la mayoría de casos.
Desinstala la unidad de la ventana. Apóyala sobre tablones, goma espuma o losa de hormigón. Nivelada. Nunca sobre tierra o hierba: entra barro.
Desatornilla todos los tornillos perimetrales. Quita la carcasa con cuidado (el ventilador puede ir atornillado a ella). Apóyala sin apoyar sobre las aletas.
Vierte 1 taza de lejía (cloro) en la bandeja. Deja actuar 10 min. Mata bacterias, algas y moho que tapan el orificio de drenaje.
Quita el filtro. Con manguera y boquilla de abanico, rocía el interior: bobinas, ventilador, base. Elimina polvo, barro, hojas. No uses hidrolimpiadora: dobla aletas y moja eléctricos.
Otra taza de lejía en la bandeja, 10 min. Vuelve a rociar con agua limpia. Deja secar al sol 1 hora mínimo (acelera evaporación y desinfección).
Pon carcasa, tornillos, filtro. Reinstala en ventana. Enciende y observa: ¿gotea fuera por el tubo de drenaje trasero? Bien. ¿Gotea dentro o por los lados? Revisa:
Si persiste tras esto, puede ser fuga de refrigerante (aceite en la bandeja) o grieta interna: llama a técnico.
Mantenimiento anual anti-fugas: desinstalación, limpieza con lejía, secado, reinstalación y verificación de drenaje y nivel. Ahorra reparaciones costosas.