Los "aires acondicionados de sobremesa" son en realidad enfriadores evaporativos personales (no bomba de calor). Su eficacia es muy limitada.
Cómo funcionan y sus límites
- Depósito de agua + filtro poroso + ventilador. El aire pasa por el filtro húmedo → evaporación → baja temperatura 2–4 °C solo en el chorro directo.
- No enfrían la habitación: el aire húmedo se mezcla y sube la HR global.
- En climas húmedos (HR > 60 %) apenas enfrían; en secos (HR < 30 %) algo más.
- Autonomía: 2–6 h por llenado. Requieren rellenar y limpiar filtro frecuentemente (moho).
Riesgos
- Humedad excesiva: daña electrónica (ordenadores, TV), favorece ácaros/moho, sensación de bochorno.
- Ruido: ventilador pequeño a alta velocidad = 40–50 dB(A) cerca de la cabeza.
- Consumo: 20–60 W. Bajo, pero inútil si no refresca el espacio.
Cuándo puede servir
- Puesto de trabajo individual en nave/clima seco, dirigido a la persona.
- Complemento puntual junto a la cama (dirigido a la cara) en noche tropical seca.
Alternativas reales
- Ventilador de torre/pie + botella de agua congelada delante (efecto similar, más barato).
- Aire portátil con tubo (enfría de verdad la estancia).
- Split mural (inversión mayor, confort real).
No gaste dinero en "aires de sobremesa" esperando enfriar una habitación. Son humidificadores con ventilador.