Las secadoras tradicionales usan calor seco (evaporación). Las de vapor inyectan vapor medido en momentos óptimos para efectos extra: el vapor penetra fibras, humedece en profundidad y desinfecta.
Vapor > 100 °C = desinfectante eficaz. Elimina olores (humo tabaco) sin lavar. Ojo: revise manchas antes; vapor fija manchas dificultando su eliminación. Solo agua, sin jabón.
Muchas tienen inversión automática (evita enredos) y ciclo retoque: ropa arrugada → suave, fresca, lista para usar.
Vapor = higiene + planchado reducido + comodidad.