La resolución nativa de Blu-ray es 1920×1080 (1080p). Muchos TV antiguos y monitores de portátiles solo llegan a 720p (1280×720 o 1366×768). La pregunta habitual: «¿Merece la pena?» Respuesta corta: sí. Respuesta larga: sí, y la experiencia es mejor de lo que crees.
Al conectar un Blu-ray a un TV 720p, el reproductor reduce la resolución de 1080p a 720p internamente. El proceso es similar al reescalado de imagen en Photoshop: interpola píxeles para ajustar la imagen. Puede aparecer algo de artefacto en bordes de colores similares o un ligero realce de contornos, pero en la práctica la imagen sigue siendo notablemente superior a DVD.
Desde ~2008, casi todos los reproductores Blu-ray incluyen upscaling de DVD a 720p/1080p mediante procesadores de vídeo dedicados (similares a GPUs). Un DVD estándar (720×480/576) se ve mucho más nítido y limpio en un TV 720p que en un reproductor DVD antiguo. Los modelos muy antiguos sin buen upscaling muestran escalado en bloques y artefactos en cambios de color rápidos.
Según análisis (p. ej., Wired), el ojo humano resuelve ~1 minuto de arco (1/60°). A 1,37× la diagonal de la pantalla, los artefactos de downscaling de 1080p→720p dejan de ser visibles. Ejemplo: en un TV 24″ 720p visto a ~1 metro, no notarás diferencia respecto a un panel 1080p nativo. Lo mismo aplica al DVD escalado.
Consolas (PS3/PS4/PS5, Xbox), PCs con unidad BD y algunos decodificadores cable/satélite incluyen reproducción Blu-ray. Todos funcionan igual: reducen a 720p si el display lo requiere. En monitores profesionales (2560×1600, 4K, 5K) hacen upscaling del contenido BD usando algoritmos avanzados, igual que escalan DVD a 1080p.
Conclusión: Un reproductor Blu-ray en un TV 720p sigue siendo una excelente inversión: mejor calidad que DVD, upscaling de tu biblioteca DVD y compatibilidad futura si cambias de TV.