Tu iPhone 6 es un gran dispositivo, pero a veces se niega a cargar. No entres en pánico: suele ser un fallo menor que puedes resolver tú mismo. Aquí tienes cinco pasos probados, ordenados de lo más simple a lo más drástico.
Mantén pulsado el botón de reposo/activación, desliza para apagar y vuelve a encenderlo. A menudo, un reinicio limpio elimina el fallo de software que bloquea la carga.
Si el reinicio no funciona, apaga el terminal por completo, conéctalo a un cargador de pared y déjalo unos minutos. A veces la pantalla encendida consume más de lo que entra.
Con un palillo de dientes o una aguja fina, retira con mucho cuidado la pelusa y el polvo del conector. La suciedad es una causa frecuente de mala conexión.
Cambia el cable USB, el adaptador de pared o usa un puerto USB del ordenador. Así descartas un accesorio defectuoso.
Ve a Ajustes > General > Actualización de software. Las nuevas versiones suelen corregir errores de gestión de energía.
Si nada de esto funciona, acude a una Apple Store, especialmente si el iPhone sigue en garantía.