Eryne, estudiante de fotografía, debe hacer retratos con múltiples luces pero la gente se tensa ante la cámara. Steve sugiere:
Libros enteros tratan el retrato; una unidad escolar no basta. Pero hay truco infalible:
Al cabo de un rato, el sujeto se aburre y deja de posar. Pierde rigidez, se relaja, se impacienta... y aparecen las expresiones naturales. "En fotografía, las primeras fotos siempre son malas, las últimas las mejores".
No huir del retrato. Simplificar: una luz, charla, muchas tomas. La técnica se aprende luego; la conexión humana es la base.