Muchos propietarios se plantean abandonar el gas natural ante la escalada de precios. La consulta típica es: «Tengo calefacción y agua caliente a gas; el resto es eléctrico. La última factura de gas fue de 137 $ sin ni siquiera encender la calefacción. ¿Merece la pena pasar todo a electricidad? ¿Qué profesionales hacen falta y cuál es el coste aproximado?»
Lo habitual es contratar a una empresa de fontanería que subcontrate la parte eléctrica, o coordinar ambos oficios por separado.
Solo la parte eléctrica (nuevo servicio, cableado, cuadro) suele rondar los 1 500 $. Añadiendo el calentador, la mano de obra de fontanería y, en su caso, el sistema de calefacción eléctrico, el presupuesto total puede situarse entre 4 000 $ y 8 000 $ según la superficie y el aislamiento de la vivienda.
En muchas zonas el precio de la electricidad por kWh térmico es 3‑4 veces superior al del gas natural. Antes de decidir, compara el coste anual estimado con las tarifas actuales y valora mejorar el aislamiento (ventanas, techo, paredes) para reducir la demanda.
Solicita al menos tres presupuestos detallados (fontanería, electricidad, HVAC) y pide que incluyan la tramitación de permisos. Evalúa también alternativas híbridas: bomba de calor para calefacción y calentador de gas de alta eficiencia para agua caliente, que pueden ofrecer mejor relación coste‑beneficio.