Daryl y su esposa acaban de comprar su primera casa, una ejecución hipotecaria de 2,000 pies cuadrados construida en 1968 en el sur de California. La vivienda presenta desafíos típicos de su época: aislamiento antiguo, ventanas mayoritariamente de un solo cristal (algunas de doble panel con argón), conductos rígidos existentes y el horno ubicado en el ático sin aire acondicionado previo. Planean añadir 350 pies cuadrados más (dormitorio y baño), llevando el total a 2,350 pies cuadrados.
Horno Tempstar 80%, bobina HVAC de 5 toneladas 14 SEER, condensador R-22 de 5 toneladas 13 SEER (montado en suelo), mejoras en conductos de retorno, termostato programable. Incluye conexión a conductos existentes, ventilación y servicios públicos.
Nuevo horno y unidad AC de 5 toneladas 14 SEER con nueva canalización y 2 conductos adicionales. El contratista cambió de marca Payne a Goodman, luego dijo que Goodman era "basura" y ofreció buscar otra unidad. Inestabilidad en la recomendación de marca.
Nueva canalización, split de 5 toneladas 14 SEER marca Day & Night. Opción de subir a Trane o American Standard por $1,000 adicionales. Este contratista fue el único que mencionó cálculo de carga térmica (heat load), aunque no midió in situ.
5 toneladas para 2,350 pies cuadrados es excesivo. En el clima del sur de California, 3 a 4 toneladas serían más que suficientes. El hecho de que la casa no tuviera aire acondicionado previo ya indica que la carga de refrigeración no es extrema. Un sistema sobredimensionado cicla en cortos intervalos (short cycling), reduce la deshumidificación, aumenta el desgaste y eleva el consumo energético.
No elegir por precio ni por marca únicamente. Contratar a quien realice un Manual J documentado, proponga el tamaño correcto (3-4 toneladas), explique la estrategia de conductos y ofrezca una marca con soporte local. Los $1,000 extra por Trane/American Standard sobre la base de Day & Night suelen justificarse por mejor compresor, controles y red de servicio. Pero solo si el dimensionamiento es correcto.