Una familia de cuatro en una vivienda de 1996 (2,5 acres, sin barreras eólicas, aislamiento R-15 en ático, ventanas doble cristal) enfrenta facturas de ~$1.750 bimestrales a 12,5¢/kWh. Equipo actual: dos bombas de calor Ruud de 10 SEER (5 y 2,5 t) abajo, y arriba una Trane 5 t + horno eléctrico (2007). Cargas adicionales: dos calentadores de agua de 50 gal, bomba de piscina 1 HP, secadora eléctrica, bomba séptica, 5 TV y varios ordenadores.
Donde el gas natural es referencia 1×, el propano suele costar ~2×, la bomba de calor ~4× y la resistencia eléctrica ~5×. Si el propano local está cerca del precio del gas natural, el cambio se justifica; si cuesta el doble, la bomba de calor híbrida (usando gas solo en picos fríos) suele ganar. El "hombre del propano" debe aportar comparativa $/MMBtu real.
No hay respuesta única sin números locales, pero la hibridación inteligente (bomba de calor + gas solo por debajo de ~2°C) suele ser el punto dulce en climas como el norte de Texas.