"Geotermia rinde menos en días extremos: a 100°F solo enfría a 80°F, tradicional a 70°F". Falso.
La ventaja de la bomba de calor geotérmica (GSHP) es que su fuente/pozo de calor (tierra) mantiene temperatura constante todo el año (50-60°F según profundidad/latitud), a diferencia del aire exterior que varía -20°F a 115°F. Esto permite:
Una GSHP bien dimensionada enfría a 70°F (o lo que se configure) a 100°F exterior igual que una convencional, pero consumiendo 30-50% menos electricidad. El "compromiso" no existe: es superior en eficiencia y estabilidad. El mito surge de confundir fuente de calor (aire vs tierra) con capacidad del sistema.