Tras aislar las tuberías de salida de una caldera Weil-McLain Gold (2003) y purgar aire, los zócalos del segundo piso emiten golpes fuertes al entrar el agua caliente. El propietario pregunta si bajar el aquastat (límite alto) de 220°F a 215°F (o incluso 160°F) reduciría el ruido, y si la presión de 30 psi es excesiva.
Análisis de la situación
- Ruido por expansión: El aislamiento hace que el agua llegue más caliente y rápido a los zócalos fríos, aumentando la expansión térmica de tubos y aletas (golpes/chasquidos). Es físico, no necesariamente un defecto.
- Presión de 30 psi en caliente: Normal. La válvula de seguridad abre a 30 psi. En frío, el sistema debe estar a 12-15 psi. Si en frío está a 30 psi, el regulador de llenado (Watts 1156F) falla o el vaso de expansión está saturado.
- Aire residual: Aunque purgaste, puede quedar aire en puntos altos. El aire atrapado amplifica los ruidos de "golpe de ariete" térmico.
Acciones recomendadas
- Verifica presión en frío: Apaga la caldera, espera a que enfríe (varias horas). Debe leer 12-15 psi. Si está alto, ajusta o cambia el regulador de llenado y revisa el vaso de expansión.
- Baja la temperatura de consigna: Prueba a 180-190°F. Muchos sistemas diseñados para 220°F funcionan bien a menos temperatura, reduciendo expansión y ruido. Sube solo si la casa no calienta en días muy fríos.
- Re-purga a fondo: Con la bomba en marcha, abre purgadores en todos los zócalos, empezando por el más alto. Asegura que no quede aire.
- Revisa soportes de tubería: Los tubos de cobre deben deslizar libremente en los agujeros de vigas y soportes. Si están apretados, la expansión genera golpes contra la estructura.
Conclusión
Bajar la temperatura del aquastat ayuda, pero primero confirma presión en frío y purga total. El aislamiento reveló un ruido latente; gestionar la temperatura y la libertad de movimiento de las tuberías es la solución real.