Un problema común en climas como Texas: la bomba de calor funciona bien hasta que la temperatura exterior baja a 40-45 °F, generalmente por la noche, y vuelve a operar al mediodía. Los técnicos suelen encontrarla operativa cuando llegan, dificultando el diagnóstico.
Muchos termostatos programables (digitales) incluyen una configuración predeterminada que desactiva la bomba de calor cuando la temperatura exterior es muy baja, forzando el uso de calor auxiliar (tiras eléctricas). Si el termostato está mal configurado o el sensor exterior falla, el sistema se apaga innecesariamente.
Si el termostato no tiene esa función o está mal ajustado, la bomba de calor intentará operar en condiciones donde su eficiencia cae drásticamente y puede activar protecciones internas. Ajustar el punto de equilibrio o reemplazar el termostato por uno compatible suele resolver el problema.