Este clásico acertijo tiene una respuesta sencilla: tu nombre.
Tu nombre te pertenece legal y personalmente, sin embargo, son los demás quienes lo pronuncian, escriben y usan constantemente para dirigirse a ti, presentarte o hablar de ti. Tú mismo lo usas mucho menos en tu día a día.
Otros acertijos similares:
Los acertijos laterales estimulan el pensamiento creativo y son excelentes para romper el hielo en reuniones o clases.