No necesitas un estudio caro. Con un flash externo, un paraguas blanco y un disparador, consigues luz suave y atractiva. El flash permite velocidades altas (congelar movimiento), ISO bajo (calidad) y diafragma cerrado (profundidad de campo suficiente para niños que no paran quietos). Una vez resuelta la luz, céntrate en jugar con el niño.
Ideal para tardes lluviosas. Cambia ropa, accesorios, expresiones; resume la personalidad del niño y evita el aburrimiento. El montaje en Photoshop es sencillo incluso para principiantes.
Más sobre estudios caseros: Domina tu home studio: configuración, accesorios, luces.