El objetivo define el «look» de tus fotos de perros. Tres grandes familias cubren la mayoría de necesidades.
1. Focal fija (prime) – ej. 50 mm f/1,8, 85 mm f/1,8, 35 mm f/1,4
- Ventajas: más nítidos, más luminosos (f/1,4–f/2), baratos, ligeros.
- Desventaja: focal fija → te mueves tú para encuadrar (difícil con perros en movimiento).
- Ideal: retratos posados, estudio, detalle, baja luz.
2. Zoom – ej. 24–70 mm f/2,8, 70–200 mm f/2,8, 18–105 mm f/3,5–5,6
- Ventajas: versatilidad focal instantánea; esencial para perros corriendo, jugando, imprevisibles.
- Desventajas: más pesados, caros, menos luminosos (zooms baratos f/4–f/5,6).
- Imprescindible si disparas acción y no puedes cambiar de lente.
3. Gran angular – ≤ 35 mm eq. (ej. 10–22 mm f/3,5 APS-C, 16–35 mm f/2,8 FF)
- Exagera perspectiva: lo cercano parece enorme, lo lejano diminuto.
- Genial para «cabezudos» de cachorro: a pocos cm del hocico, orejas y nariz se ven gigantes (efecto cómico/adorable).
- También para entorno + perro en paisaje.
Resumen rápido
- Acción/deporte canino → 70–200 mm f/2,8.
- Paseo/reportaje diario → 24–70 mm f/2,8 o 18–105 mm f/3,5–5,6.
- Retrato posado/estudio → 85 mm f/1,8 (FF) / 50 mm f/1,8 (APS-C).
- Diversión/cachorros → 10–22 mm (APS-C) / 16–35 mm (FF).
Ten al menos un zoom versátil y un prime luminoso; añade gran angular si te gusta el estilo creativo.