Los flashes compactos (o "flash de zapata" pequeños) caben en un bolsillo, pesan poco y ofrecen mucha más potencia y versatilidad que el flash emergente de la cámara.
No solo en interiores o noche. En exteriores soleados son ideales como fill-in (relleno) para abrir sombras duras en retratos. Montados en zapata o, mejor, con cable o disparador remoto para ubicarlos fuera de cámara y ganar creatividad.