Los sensores CCD de alta resolución (especialmente configuraciones de 3 CCD para RGB) son el corazón de la calidad de imagen en cámaras de vídeo profesionales y semiprofesionales. Su sustitución es costosa; la prevención es barata.
Las vibraciones aflojan tornillos. Revisa y aprieta periódicamente con un destornillador de precisión (kit de gafas). Un chasis suelto transmite golpes al sensor.
Siempre tapa el objetivo cuando no dispares. Limpia solo con productos específicos (pañuelos, líquidos, pera de aire). Un objetivo rayado o sucio degrada la luz que llega al CCD.
Guarda la cámara a 20–25 °C (68–77 °F). Calor o frío extremos dilatan/contraen materiales, pudiendo dañar el sensor u otros componentes. Si hay cambio brusco de temperatura, aclimata gradualmente (ej. bolsa hermética).
Humedad = óxido, hongos, corrosión. Agua salada es letal. Si la cámara se moja, no la enciendas. Llévala a servicio técnico inmediato. Usa bolsas de gel de sílice en la funda.
Un sensor CCD cuidado mantiene su rendimiento años. La única herramienta necesaria: un destornillador de precisión y buenos hábitos.