Disparar tu primera boda da vértigo, pero también es una curva de aprendizaje brutal y, si eres competente, muy rentable. El blog Photoventure resume 8 reglas no negociables para que el gran día no se te convierta en pesadilla.
- Reunión previa obligatoria: expectativas, estilo, ejemplos, ¿color/BN/duotono? Define entregables (número, tamaños, coste) por escrito. Pide a novios 1-2 personas que organicen grupos (idealmente quien conozca a la familia).
- Contabiliza tiempo de post: editar/procesar lleva más horas que la boda. Suma scouting, prep kit, pedidos álbum. Factura en consecuencia.
- Lista de disparos escrita: de la reunión sale lista completa con horas approx (llegada novia, firma, salida iglesia, tarta, baile). Nombres por grupo. Varias copias impresas (no confíes en email el día B).
- Recce del lugar a la hora real: posición solar, mejores spots, opciones seco/mojado, evita sol frontal que hace guiñar. Busca fondos limpios con sombra. Google del venue da ideas extra.
- Dos cuerpos (o alquila): backup real + cambio focal instantáneo (estándar/retrato en uno, tele en otro). Alquila ópticas rápidas para iglesia/recepción si faltan.
- Kit impecable: sensores limpios, objetivos impecables, tarjetas formateadas, baterías cargadas + spares, cargador para recepción larga.
- Expón protegiendo el vestido: vestido blanco + traje oscuro = pesadilla dinámica. Histograma a derecha sin recortar luces, highlight warning on. No subexpongas drásticamente (ruido en sombras, menos color). RAW siempre: máximo rango dinámico, latitud para igualar luces distintas, control ruido/alto ISO.
- Detalles que cuentan: flores, menús, seating plan, servilletas, tarta, copa champán. Cuela en comedor antes de sentar invitados: habitación perfecta = foto de catálogo.
Cumple estos 8 mandamientos y transformarás el estrés en reputación y facturación recurrente.