Cámara, zoom (17-55mm), reflector, flash. ¡Incluso puede ser mucho! Te moverás mucho. No es momento para monolights. Mi 50mm fijo me hacía ir y venir persiguiendo niños; zoom = imágenes limpias/nítidas + menos cansancio. Ganar-ganar. Terminar sin parecer entrenamiento fallido.
En mundo ideal (Hawái): 16:00-18:00 (sombra 15:00). Tarde = mejor luz = mejores fotos. Padres quieren lo mejor. Niños en edad escolar: activos post-colegio, pre-cena. Fin de semana: cuerpo/mente saben que tarde = juego. Funciona a mi favor.
Ropa = diversión o lo último en su mente. Si les importa su look → confianza ↑ = mi ventaja. Abuelos amarán fotos (arrugas/manchas se editan). Cambios múltiples = tiempo + complicación. Solo vale si hay varios niños: uno se cambia mientras fotografías al otro. Guía a padres: nada de ropa que niños odien. Vestido fluido / shorts + camiseta = libertad para saltar, correr, rodar, agacharse. Traje y corbata = no.
Dos tácticas:
Niño cansado/irritable = problema. Padres deberían saber manejar, pero si no cooperan: ¡dispara igual! No pierdas oportunidad.
Sesión ~1 hora → dale toda la acción. Corre, salta con ellos, luego colapsa feliz... si no tienes hijos aún.
Fotografiar niños = diversión increíble. Energía pura. A veces aman la cámara = trabajo fácil. Habilidad clave: sacar al tímido de su caparazón. Reduce tu coeficiente intelectual a 5 años: baila como orangután si hace falta. Ser fotógrafo es MÁS que tomar fotos.