La fotografía infrarroja (IR) transforma paisajes familiares en escenas oníricas: follaje blanco puro, cielos oscuros, atmósfera irreal. Su curva de aprendizaje es empinada, pero este tutorial en dos partes cubre equipo, toma y procesado para que evites frustraciones.
Capturas luz infrarroja (700–1200 nm), invisible al ojo. El sensor la registra, pero los fabricantes ponen filtros bloqueadores internos. Para sortearlos, usas un filtro IR externo (ej. Hoya R72, 720 nm) que deja pasar solo IR. Resultado: exposiciones larguísimas (segundos/minutos), trípode obligatorio, flujo de trabajo meticuloso.
Imprime la checklist adjunta y llévala: hay muchos pasos y un error arruina la toma.
Modo Live View + mando a distancia apuntando al objetivo + pulsa botones. ¿Ves punto rojo parpadeante en pantalla? Tu cámara capta IR.
- Rojo intenso → filtro interno débil → exposiciones asumibles.
- Rojo tenue → filtro interno fuerte → exposiciones muy largas (minutos).
- Nada → no capta IR; este tutorial no aplica.
Sin Live View: exposición larga (30 s), dispara y apunta mando durante la toma. Revisa RAW: punto rojo = sí capta.
Otras longitudes: 900 nm (más efecto, más caro, ~300€). Conversión permanente de cámara (LifePixel, etc.): caro, irreversible, solo para IR dedicado.
Ideal: días soleados, mediodía. Follaje → blanco brillante; cielo → azul profundo (falso color) o negro (B/N).
Nublado: exposiciones tipo ND, efecto seda en agua/nubes.
Sujetos: árboles, hierba, flores, arquitectura, agua. Evita personas (piel extraña) salvo efecto buscado.
Algunos lentes generan anillo central brillante (hotspot) o bandas en IR. No hay lista exhaustiva fiable; consulta dpanswers.com para guía de lentes problemáticos. Prueba los tuyos antes de salir.
Continúa en Parte 2: revelado en falso color, B/N, control de ruido y hotspots.