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Guía práctica: Cómo fotografiar la belleza del cielo estrellado

El cielo nocturno es un espectáculo sobrecogedor. Cada vez que dedico un momento a contemplar un firmamento despejado salpicado de estrellas, siento una profunda admiración ante la inmensidad del cosmos y la multitud de astros que se despliegan ante mis ojos. Capturar esa magia en una fotografía puede resultar todo un reto, pero con los siguientes consejos podrás dar tus primeros pasos con buen pie.

Paso 1: Encontrar el lugar y el momento ideales

Lo primero es localizar un enclave con las condiciones óptimas para maximizar tus opciones de conseguir una gran toma. Vivo en una ciudad del norte de Inglaterra, donde la contaminación lumínica hace imposible ver un cielo estrellado. Tendrás que desplazarte a algún lugar remoto, lejos del resplandor urbano. También ayuda elegir una noche despejada; consulta la previsión meteorológica con antelación para no llevarte sorpresas con la nubosidad.

Es fundamental que la cámara permanezca completamente inmóvil durante toda la exposición, así que un trípode robusto es imprescindible. También resulta muy útil disponer de un disparador remoto (por cable o inalámbrico) para evitar tocar la cámara al iniciar la toma. Cualquier mínima vibración afectará al resultado. Un truco casero: usa un trozo de cartulina negra para tapar el objetivo al abrir el obturador y retíralo suavemente una vez que la cámara se ha estabilizado.

Foto de Fishtails @ Taipai.

Paso 2: Conseguir estrellas nítidas y puntuales

Debido a la rotación terrestre, capturar estrellas perfectamente enfocadas sin equipo especializado (telescopios con montura ecuatorial) es todo un desafío. El tiempo máximo de exposición sin que se aprecie movimiento (estelas) se limita a unos 15-20 segundos, dependiendo de la focal. Para «congelar» las estrellas, necesitas una noche clara con astros brillantes. Usa la apertura más amplia posible (p. ej., f/2.8) y ajusta la velocidad de obturación entre 15 y 20 segundos. Experimenta con el ISO: 100 o 200 son ideales para minimizar ruido, pero quizá debas subirlo un poco para lograr la exposición deseada.

Foto de Forestgladesiwander.

Paso 3: Capturar estelas de estrellas (Star Trails)

Uno de los conceptos clave es que la Tierra gira, por lo que si dejas el obturador abierto el tiempo suficiente, las estrellas trazarán arcos luminosos: las famosas «estelas de estrellas». Para conseguir estelas circulares perfectas, abre el diafragma al máximo (f/1.8 a f/4), enfoca a infinito (símbolo ∞) y apunta la cámara hacia la Estrella Polar (Polaris), que permanece prácticamente fija mientras el resto de estrellas giran a su alrededor.

Vuelve a experimentar con el ISO, partiendo de 100; puede que tengas que aceptar algo de ruido a cambio de una mejor exposición. Los tiempos de exposición varían según la luz lunar: en luna nueva puedes exponer cerca de una hora; con media luna, limita a 20 minutos. Es cuestión de probar con la luz disponible. Recuerda: cuanto más larga la exposición, más largas serán las estelas.

Foto de Jordan Hackworth.

Paso 4: Equipo auxiliar imprescindible

Hay algunos accesorios básicos que harán tu sesión nocturna mucho más cómoda. Una linterna (frontal mejor) te ayudará a montar el trípode y moverte en la oscuridad; ¡ojo!, no la enciendas mientras el obturador está abierto. Lleva siempre una o dos baterías de repuesto, ya que el sensor y la pantalla consumen mucha energía en exposiciones largas. Un cronómetro o temporizador (el del móvil sirve) te permite controlar la duración sin tocar la cámara. Y si la espera se alarga, un taburete plegable o una silla ligera se agradecen.

Foto de lrargerich.

Paso 5: Paciencia y práctica, la clave del éxito

Fotografiar estrellas exige dedicación, sobre todo porque cada toma individual puede durar minutos u horas. Pero cuando sale bien, la recompensa es enorme. Si te cuesta empezar, practica primero con la Luna: te ayudará a entender los fundamentos de exposición y enfoque antes de lanzarte a las estrellas.

Es difícil plasmar en una imagen lo que tus ojos ven en el cielo, pero una vez dominados los ajustes básicos, solo queda seguir practicando, jugando con la composición y buscando las condiciones ideales. Tras una o dos noches de prueba, volverás a casa con imágenes que atesorarás.

Foto de Steve Velo.