Tu hobby no debe arruinar el viaje (ni el equipo)
Ángela Nicholson, jefa de pruebas, desgrana los 8 tropiezos típicos y sus soluciones:
- Meter equipo en bodega: Maletas sufren golpes; cámaras/lentes frágiles. Excepción: trípode, tarjetas, cargador (resisten). Si facturas algo, usa estuche rígido dedicado.
- Arena/sal en playa: Abrasivo + corrosivo. Día sin brisa → arriesgas, pero mejor: filtro UV claro permanente (protege frontal). Funda protectora (carcasa o bolsa plástica + goma). No cambies objetivos en playa. Tarjeta gran capacidad puesta antes → cero cambios.
- Limpieza que raya: Tras entorno duro: soplador → cepillo suave → *solo entonces* paño/líquido en lente, visor, LCD. Atención a montura lente-cuerpo. Arena + paño = rayaduras garantizadas.
- Playas subexpuestas: Arena/agua clara engaña al fotómetro → fotos oscuras. Pantalla LCD no fiable al sol. Histograma activado + compensación exposición positiva. Flash relleno quita sombras duras (ojos, nariz).
- Nocturnas borrosas sin trípode: Trípode de viaje (compacto, ligero, pero estable) es imprescindible para interiores/nocturnas. Disparador remoto o temporizador = cero trepidación.
- Turistas en monumentos: Madruga (ganas a todos). O: trípode + secuencia → composición en post (median/stack). Último recurso: Photoshop (borrado de gente).
- Molestar a locales: No metas cámara en cara. Distancia respetuosa + tele. Si objetan → sonríe, saluda, para. Dinero a veces abre puertas, pero con cuidado (no fomentar acoso).
- Extremos térmicos matan equipo:
- Frío extremo: baterías mueren. Lleva spares en bolsillo interior (calor corporal). Calentadores de mano en compartimento batería. Al entrar en calor: bolsa hermética + gel sílice → condensación cero. Deja aclimatar antes de sacar/usar/cargar.
- Calor extremo: cámara se apaga, lubricantes licúan. Sombra siempre, funda reflectante.