TTL significa "Through The Lens" (a través del objetivo). En el contexto del flash, se refiere a un sistema donde la potencia del destello se determina midiendo la luz que realmente llega al sensor o a la película a través del propio objetivo. Esto requiere un flash dedicado compatible con el sistema de medición de la cámara.
Al igual que la medición TTL ambiental, el flash TTL evalúa el brillo de la escena tal como la registra el sensor. Los sistemas modernos son tan avanzados que pueden reconocer el tipo de escena (retrato, paisaje, macro, etc.) y ajustar la exposición y otros parámetros automáticamente.
Al presionar el disparador, el diafragma se cierra a la apertura seleccionada y el flash emite uno o dos destellos (pre-flash y flash principal). La luz reflejada por el sujeto pasa a través del objetivo y es medida por el sistema TTL de la cámara, que ajusta la potencia del flash en consecuencia.
En las primeras SLR de película, la luz se medía directamente sobre la superficie de la película en tiempo real, cortando el flash al alcanzar la exposición calculada. Ventaja: responde bien a cambios rápidos de iluminación. Desventaja: distintas emulsiones reflejan luz de forma distinta, causando errores de exposición que requerían compensación.
En cámaras digitales, se dispara un pre-flash mientras el obturador está aún cerrado. Se mide el brillo de la escena con ese pre-flash y se calcula la potencia del flash principal. Esto añade una ligera latencia, y algunos fotógrafos extrañan la inmediatez del A-TTL.
El flash TTL ha evolucionado desde la medición en tiempo real sobre la película hasta sofisticados pre-flashes digitales, ofreciendo una exposición automática precisa en la mayoría de situaciones, aunque con pequeños compromisos de velocidad.