Funcionamiento básico
Una bomba de calor mueve energía térmica del exterior al interior (calefacción) o viceversa (refrigeración) mediante un ciclo de compresión de refrigerante. A igualdad de electricidad consumida, entrega 3‑4 kWh térmicos (COP 3‑4).
Ventajas
- Eficiencia: 300‑400 % frente a 90‑100 % de caldera gas o 100 % resistencia eléctrica.
- Un solo equipo: calefacción + ACS + refrigeración.
- Deshumidificación natural en modo verano.
- Huella reducida: unidad exterior compacta.
- Subvenciones: Plan Renove, Next Generation EU, ayudas autonómicas.
Inconvenientes
- Coste instalación: 6 000‑12 000 € vivienda 100‑150 m² (suelo radiante + bomba).
- Rendimiento cae con frío extremo: a ‑7 °C COP ~2; a ‑15 °C necesita apoyo eléctrico (resistencias) → gasto dispara.
- Ruido unidad exterior: 45‑55 dB(A); ubicar lejos de dormitorios.
- Mantenimiento especializado: revisión anual obligatoria (RDT en España).
Climas ideales
Zonas C y D (mediterráneo, atlántico suave, islas). En zona E (meseta norte, Pirineos) combinar con caldera gas (hibridación) o elegir bomba de calor de alta temperatura (R‑290, inyección de vapor).
Conclusión práctica
Si vives en clima suave, tienes buena envolvente (aislamiento, ventanas) y quieres una sola factura energética, la bomba de calor es la mejor opción. En climas duros, evalúa híbrido gas/bomba o biomasa.