Principio
Ventilador fuerza aire a través de un serpentín de cobre sumergido en agua helada; el aire cede calor al agua y sale más frío. No es un ciclo frigorífico, pero baja 3‑6 °C en estancias <20 m² durante 2‑4 h.
Materiales (coste ~30‑50 €)
- Ventilador de sobremesa o caja (12‑20 W)
- Nevera de playa (poliestireno expandido o plástico rígido) 30‑40 L
- Tubo cobre 6 mm × 5‑6 m (bobina)
- Tubo manguera 8 mm (entrada/salida bomba)
- Bomba acuario 3‑5 W (caudal 300‑500 L/h)
- Bridas, cinta aislante, silicona, taladro + sierra campana 25 mm
- Hielo (bloques o botellas congeladas) + agua fría
Montaje
- Perfora la nevera: dos orificios opuestos (entrada/salida tubo cobre) + uno para cable bomba.
- Enrolla el cobre en espiral dentro del ventilador (detrás de las aspas) y fíjalo con bridas a la rejilla trasera; deja 30 cm libres en cada extremo.
- Conecta un extremo del cobre a manguera → bomba sumergida en nevera. Otro extremo del cobre → manguera → vuelta a nevera (circuito cerrado).
- Sella con silicona todos los pasos de pared nevera.
- Llena nevera con hielo + agua; sumerge bomba.
- Enciende bomba (verifica sin fugas) y luego ventilador.
Mejoras opcionales
- Termostato simple (sonoff + sonda) para parar bomba si agua >15 °C.
- Filtro de polvo en entrada de aire del ventilador.
- Depósito mayor (caja 60 L) para mayor autonomía.
Limitaciones
No deshumidifica; añade humedad. Rendimiento cae al derretirse el hielo. Útil como emergencia o complemento puntual, no sustituto de AC real.