Entender su sistema HVAC (calefacción, ventilación, aire acondicionado) es clave: gran parte de la factura eléctrica va a su funcionamiento.
Requiere recarga periódica. Nivel bajo o alto reduce eficiencia.
Aunque el equipo sea eficiente, conductos mal aislados pierden frío/calor. Aísle bien: evita condensación que daña yeso y cableado.
El sistema debe aspirar aire sin esfuerzo. Filtros sucios desperdician energía y precipitan averías. Revise mensualmente y cambie según necesidad, especialmente en verano/invierno pico.