Dispositivo que transporta calor de un fluido a otro sin mezclarlos. En hogar, suele ser un haz de tubos (acero inoxidable o cobre) con aletas metálicas por donde pasa el aire.
Gas con propiedades especiales para absorber/ceder calor. A veces se comprime (concentra calor) o se expande/enfría hasta licuarse antes de entrar al intercambiador.
El refrigerante circula por los tubos; el aire pasa por las aletas. Si el aire está más caliente, el calor salta al refrigerante (enfriando el aire). Si el refrigerante está más frío, el calor del aire pasa al tubo. La tendencia natural al equilibrio térmico impulsa el proceso.
Objetivo: cambiar temperatura con mínima energía. Sistemas reales logran 70-90% de eficiencia; pocos superan el 90% hoy día.