La actualización a iOS 8 fue fluida para la mayoría, pero algunos usuarios experimentaron problemas de conectividad Wi-Fi: incapacidad para unirse a redes, conexiones lentas o cortes constantes. Dado lo dependientes que somos de internet, esto puede ser muy frustrante. Aquí tienes las soluciones más efectivas, ordenadas de la más sencilla a la más avanzada.
Antes de nada, ve a Ajustes → General → Actualización de software e instala la versión más reciente (por ejemplo, iOS 8.1 o posterior). Las versiones tempranas de iOS 8 tenían errores de Wi-Fi que se corrigieron en actualizaciones posteriores. Haz una copia de seguridad antes de actualizar.
Esta es la solución "todo en uno" para la mayoría de problemas de red. Borra todas las contraseñas Wi-Fi guardadas, cachés, ajustes DHCP y configuraciones personalizadas.
Funciona de forma fiable en la gran mayoría de casos.
Algunos usuarios reportaron mejoras al desactivar este ajuste (posiblemente relacionado con geolocalización por Wi-Fi).
Nota: Esto no desactiva el Wi-Fi en sí, solo ese servicio en segundo plano.
Si nada funciona, es probable que Apple lo solucione en una futura actualización (iOS 8.2, etc.). Mientras tanto, prueba estos pasos y cuéntanos tu experiencia en los comentarios.