Dos titanes de 2014 se midieron en diseño, cámara, pantalla y rendimiento. Aquí tienes la comparativa esencial.
Galaxy S5: plástico moteado, ligero, certificación IP67 (polvo y agua).
One M8: unibody de aluminio curvado, más pesado y grueso, pero sensación premium y robustez.
S5: 16 MP, 1080p 60fps / 2160p 30fps, enfoque rápido.
M8: 4 UltraPixel, mejor en baja luz, pero menor resolución.
Ambas 1080p. S5: 5,1″ Super AMOLED (432 ppp), colores saturados, riesgo de quemado. M8: 5″ Super LCD3 (441 ppp), mejor visibilidad bajo sol directo, menos glare.
S5: Snapdragon 805 2,5 GHz + 2 GB RAM. M8: Snapdragon 801 2,3 GHz + 2 GB RAM. Ambos con 16 GB ampliables por microSD y conectividad idéntica (Wi‑Fi, BT, 4G, IR).
El S5 gana en resistencia al agua/polvo y resolución de cámara; el M8 en materiales, audio (BoomSound) y pantalla bajo luz solar. La elección depende de tus prioridades.