Un chapuzón en el inodoro, la piscina o un vaso volcado puede ser fatal para tu iPhone. Actuar rápido y con método aumenta las posibilidades de salvarlo.
6 acciones inmediatas
- Sácalo del agua YA. Cada segundo cuenta.
- Apágalo manteniendo el botón de encendido. No intentes ver si funciona.
- Quita la funda y accesorios. Deja el protector de pantalla si es resistente al agua.
- Seca el exterior con un paño absorbente (camiseta, toalla). Presta atención a puertos, botones, micrófono y altavoz.
- Usa un objeto puntiagudo envuelto en tela para absorber humedad de ranuras y conectores.
- Desconecta cualquier cable (auriculares, cargador).
El truco del arroz (48 horas mínimo)
- Consigue una bolsa de cierre hermético (tipo ziploc) y arroz crudo no enriquecido (evita el polvo blanco).
- Llena la bolsa casi hasta el borde, introduce el iPhone, deja un poco de aire y sella.
- Espera 48 horas (mejor 72). La paciencia es clave.
Pasado el tiempo, revisa la ranura de la SIM y el conector de carga. Si no hay humedad, enciéndelo. Si arranca y funciona, ¡misión cumplida! Si persiste humedad, vuelve a la bolsa 24 horas más. No lo enciendas hasta estar seguro.
Cuéntanos en los comentarios si este método te funcionó.