En un edificio comercial, un solo conducto dejó de suministrar aire repentinamente tras la visita de técnicos de mantenimiento. Se siente algo de aire pero muy débil. El resto del sistema funciona correctamente.
El experto identifica que en aplicaciones comerciales, la causa más frecuente es una fuga en la tubería del conducto, permitiendo que el aire escape a espacios no acondicionados (falsos techos, paredes, áticos) en lugar de salir por las rejillas.
Esta reparación suele ser sencilla y económica comparada con problemas mecánicos del equipo principal.