Un técnico con 33 años de experiencia afirma que el mantenimiento anual en una bomba de calor residencial (Trane 1992) es «dinero tirado» a menos que haya un problema real.
Opinión coincidente: la mayoría de las revisiones anuales no revelan nada. Un chequeo cada 2‑3 años es suficiente para verificar presiones, contactores, limpieza de bobinas y funcionamiento general. Ofrecemos esa revisión gratis a clientes habituales cuando vamos por otro servicio.
Nota: en hornos de aire forzado o calderas la historia cambia; ahí sí conviene revisión anual por seguridad (monóxido, quemadores, intercambiador).