La mayor parte de Sudáfrica (excepto la costa suroeste / Cabo) sigue un patrón de lluvias estivales (octubre-marzo) e inviernos secos. Las causas son dinámicas atmosféricas a gran escala:
En verano austral (dic-feb), la ZCIT se desplaza al sur, trayendo aire húmedo e inestable desde el océano Índico y el canal de Mozambique hacia el interior (Highveld, Gauteng, KwaZulu-Natal, Mpumalanga, Limpopo). Tormentas convectivas tardías.
En invierno (jun-ago), este anticiclón se intensifica y desplaza hacia el norte, trayendo aire frío, seco y estable desde el oeste. Bloquea frentes fríos que solo afectan al Cabo Occidental (clima mediterráneo: invierno lluvioso).
La Gran Escarpa (Drakensberg) fuerza el ascenso del aire húmedo del este (lluvias orográficas). Al descender al oeste (Karoo, Kalahari), el aire se calienta y seca (efecto Foehn), creando semi-desierto.
Clima mediterráneo: invierno húmedo (frentes polares), verano seco (anticiclón). Única región vitícola importante de África.
Por eso los safaris y cotos de caza (como Bokpoort Safaris en Clarens, Free State) operan mayoritariamente en invierno austral.