Una fusión ocurre cuando elementos clave del sujeto se solapan, tocan otro elemento importante o tocan los bordes del encuadre. Ejemplos clásicos: un árbol que «crece» de la cabeza de una persona, mástiles de barcos que se confunden, o animales en grupo cuyos bordes (patas, cabezas, alas) quedan cortados por el marco.
Los fotógrafos nos centramos en el sujeto y nos volvemos «ciegos» al resto. La cámara es objetiva: graba todo. Sé objetivo tú también: recorre el visor esquina a esquina.
Puntos muy brillantes u oscuros en fondo/primer plano atraen la mirada. Si el sujeto es oscuro y el fondo también, se produce fusión de color: no se distingue dónde empieza el sujeto.
Con fusiones vs Sin fusiones: la diferencia salta a la vista. La limpieza compositiva dirige la atención exactamente donde quieres.