El filtro es el pulmón del equipo. Protege la batería, el ventilador y su salud. Guía completa.
Función principal
Retener polvo, polen, ácaros, pelos, esporas, bacterias, virus (según clase) ANTES de que entren en la batería del evaporador. Una batería sucia pierde eficiencia, hiela, consume más y huele mal.
Tipos de filtro (clase EN 779 / ISO 16890)
- G1–G4 (gruesos): malla metálica, nylon, espuma. Retienen > 10 µm (polvo grueso). Lavables. Estándar en splits básicos.
- M5–M6 (medios): fibra sintética plisada. Retienen 1–10 µm (polen, esporas). Desechables o lavables 1–2 veces.
- F7–F9 (finos): microfibra, electrostáticos. Retienen 0,3–1 µm (bacterias, humo, PM2.5). Desechables. En gamas altas / salud.
- HEPA (H10–H14): > 99,95 % part. 0,3 µm. Solo en equipos específicos (hospitales, salas blancas). Caída presión alta → requiere ventilador potente.
- Carbón activo / fotocatalítico: adsorben olores, VOC, ozono. Complemento, no sustituto de filtro mecánico.
Cuándo y cómo cambiar
- Residencial uso normal: cada 3–6 meses (G4) / 2–3 meses (M5/F7).
- Mascotas, alérgicos, zona polvo, uso 24/7: mensual.
- Señales: polvo visible, olor mustio, caudal bajo, hielo en batería, consumo sube.
- Procedimiento: corte alimentación → abra panel → retire filtro viejo → inserte nuevo mismo sentido flechas → cierre → encienda.
Errores frecuentes
- No cambiar (ahorra 5 €, gasta 50 € en electricidad + avería).
- Lavar filtro desechable (se rompe, pierde eficacia).
- Poner filtro de clase superior no previsto (caída presión → ruido, hielo, fallo ventilador).
- Comprar genérico sin verificar medidas exactas (bypass = aire sucio).
Un filtro correcto y limpio cuesta céntimos/día y protege pulmones y compresor.