El Galaxy S6 Edge impresiona por su diseño de vidrio y metal y su rendimiento, pero ese mismo acabado premium lo convierte en un dolor de cabeza para la reparación casera. Los expertos de iFixit le han otorgado una puntuación de 3 sobre 10 en facilidad de reparación.
Cualquier fallo de hardware (pantalla rota, batería degradada, conector dañado) debería llevarse a un servicio técnico autorizado. Intentar abrirlo en casa conlleva un alto riesgo de daño irreversible. Samsung ha priorizado la estética y la delgadez (menos de 7 mm) sobre la reparabilidad, una tendencia también vista en los iPhone recientes.