Caer el iPhone al agua (inodoro, piscina, mar) es un susto grande, pero no significa que el dispositivo esté muerto. Actuar rápido y con método marca la diferencia.
Primeros auxilios (¡hazlo YA!)
- Sácalo del agua inmediatamente.
- Si está encendido, APÁGALO ya (botón Encendido > desliza). Si está apagado, NO lo enciendas.
- NO lo cargues. La electricidad + agua = cortocircuito.
- Seca el exterior con un paño suave o toalla de microfibra.
- Quita la funda y extrae la bandeja SIM (con la herramienta o clip).
- NO intentes quitar la batería si no tienes experiencia; puedes dañar flexes y perder la garantía.
Métodos de secado (elige uno, no combines)
Opción A: Arroz crudo (el clásico)
- Llena un recipiente o bolsa ziploc con arroz crudo.
- Entierra el iPhone completamente.
- Déjalo 24-48 horas en lugar seco y cálido (no al sol directo).
- Contras: polvo de arroz en puertos, corrosión lenta.
Opción B: Gel de sílice (mejor)
- Usa sobres de gel de sílice (los que vienen en cajas de zapatos/electrónica).
- Necesitas bastantes para cubrir el iPhone.
- Mismo procedimiento: bolsa hermética, 24-48 h.
- Absorbe humedad más rápido y sin residuos.
Después del secado
- Comprueba los indicadores de contacto líquido (LCI) en la bandeja SIM y conector Lightning: blancos/plateados = OK; rojos = daño por líquido.
- Intenta encenderlo. Si arranca, haz backup inmediato.
- Prueba todas las funciones: micrófono, altavoz, cámara, FaceTime, carga, Wi-Fi, GPS.
¿Ayuda profesional?
Sí, es la mejor opción. Apple y SAT autorizados tienen equipos de secado por ultrasonidos y limpieza con alcohol isopropílico al 99% que eliminan corrosión interna. Cuesta dinero, pero recupera datos y evita fallos futuros.
Prevención: una funda estanca (IP68) cuesta 20-30€ y te ahorra disgustos.