En una vivienda de dos plantas en Nueva York con calefacción de gas de aire forzado y una sola zona, el segundo piso recibe muy poco flujo de aire tanto en invierno como en verano. Los registros apenas expulsan aire, creando diferencias térmicas notables entre plantas.
La presión estática del aire disminuye a medida que recorre conductos largos y con múltiples codos. Cada codo y tramo reduce el caudal que llega a los registros finales. Además, cada habitación con registro de impulsión debe contar con una rejilla de retorno o mantener la puerta abierta (al menos 2,5 cm) para permitir la circulación; de lo contrario, se genera presión negativa que impide el calentamiento o enfriamiento efectivo.
Los ventiladores booster no resuelven el problema de fondo y añaden complejidad. Las acciones recomendadas son:
Estas medidas suelen mejorar significativamente la distribución sin intervenciones costosas.