El agua penetra en el digitizador (capa táctil) y causa cortocircuitos o corrosión.
Si tras secado la pantalla sigue sin responder o tiene «fantasmas» (toques aleatorios), el digitizador está dañado irreversiblemente. No es reparable; hay que cambiar el módulo completo pantalla+táctil (coste medio 80‑150 €). En móviles baratos, a veces compensa cambiar el terminal.