Llevas tiempo disparando, has perfeccionado tu impresión, ahora toca dar un paso atrás y ver realmente lo que has creado. Cuando tienes cuerpo de trabajo que te satisface, es momento de pensar en presentar tus fotos a ojos ajenos. Ya sea exposición o portafolio, hay decisiones clave.
¿Resumen de todo lo disparado o una sola historia? Con Humanitas II, Roberts pasó de película a digital. Tras mes en India: 3.500 imágenes. Cada noche: descarga en portátil + backup en 4 discos duros. Edición preliminar: elimina errores obvios. En avión de vuelta: siguiente fase, separa lo que no quiere/gusta. Resto organizado/etiquetado por ubicación, evento, tema. Importante: moverse rápido por el resto y marcar imágenes para selección exhaustiva. Quedaron 1.500.
Proceso se repite. Roberts volvió a trabajar con curadora Deborah Willis. Lista para input profesional para agrupación final. Curadora hizo edición final: 875 fotos → 144 para libro, 26 para exposición. De 3.500 a 26: la importancia de elegir lo mejor para contar la historia.
Seleccionar fotos para exponer o portafolio es tan difícil como hacer la imagen. Punto de partida para comisariar exposición: editar tu cuerpo de trabajo. Puedes ser gran fotógrafo, pero nadie quiere ver todo lo que disparaste. Editar = reflexionar sobre lo fotografiado, seleccionar lo más fuerte y que mejor cuente la historia visual que presentas.
Decide concepto. Enfoque temático: empieza colocando trabajo que mejor encaja. Tema amplio (naturaleza): agrupa en secciones. Presentación más fuerte ordenando fotos con tema similar → enfoque reflexivo vs. "uno de todo". Como en inmobiliaria: ubicación, ubicación, ubicación. Dónde exhibes determina número de fotos en selección final y cómo sentar el trabajo. Sala de exposición = más espacio pared que salón. Pero antes de finalizar número, considera tamaño de paspartús.