Fotografiar fuegos artificiales es fácil si apoyáis bien la cámara. Ese es uno de varios consejos que mejorarán vuestras tomas. Probádlos en los fuegos de Año Nuevo y liberad los modos «Auto».
Elegid buen punto de observación que permita integrar fuegos artificiales en el entorno en algunas imágenes.
Con compacta con muchas opciones y trípode: cámara en trípode, modo «fuegos artificiales», disparar. La cámara ajusta todo: ~2 s exposición, f/5.7, ISO 100, focal media. Mi compacta dice lo mismo apunte a sujetos claros u oscuros. Modo «disparad y nosotros hacemos el resto» típico de automáticas.
Si así os basta, nada más que añadir. Pero si queréis control, incluso con compacta que ofrezca prioridad de apertura o, mejor, modo manual, entráis en el «lo hice yo» y salís con imagen vuestra, no del cerebro de la cámara. Buen inicio de año: tomad control de vuestra fotografía.
En época de película, fotógrafos llevaban guías de bolsillo (Kodak Photoguide) con tablas y calculadoras de exposición para distintas situaciones.
Es fácil disparar fuegos artificiales. Da igual compacta con modo manual o la mejor DSLR. Todo se reduce a dejar entrar luz suficiente al sensor/película.
No caigáis en «alto ISO y listo»: sí, pero no será lo mismo. Trípode = mejor amigo. En compacta, el trípode solo la sostiene; si no tenéis disparador remoto, pulsar el botón mueve la cámara. Cuidado.
En réflex: disparador por cable para no tocar cámara. Prefiero disparador por radio: control total sin tocar. He visto gente sosteniendo el cable del disparador, jugueteando durante exposición larga; hasta un cable colgando vibra y arruina la foto.
Incluid elementos contextuales: monumentos, público observando, reflejos.
Algunos creen que el temporizador sirve para fuegos artificiales. Pueden, pero les deseo suerte: perderéis la mayoría de disparos; es humanamente imposible coordinar 2-10 s de retardo con el inicio de las luces. Necesitáis disparar cuando pasan las cosas.
Además, bloqueo de espejo (mirror lock-up) evita vibración al subir el espejo. El disparo es en dos tiempos: 1) espejo sube, 2) obturador abre y luz llega al sensor.
Antes de digital, no veías imágenes al instante; te basabas en guías escritas como las de exposición para poca luz de algunas revistas.
No hay exposición única para fuegos artificiales. Depende: luz ambiental, cantidad de fuegos en el cielo en un momento, qué queréis capturar… En película se usaban tablas con tiempos sugeridos (1/30 s a varios segundos); la gente confiaba y probaba distintas exposiciones, viendo resultados al revelar. Ahora: probad un par, ved resultados al instante, ajustad.
Recordad: a veces menos es más. No hay regla fija; fotografiar fuegos artificiales mezcla suerte, creatividad y adaptación.
Según tiempo de exposición, más o menos estallidos/estelas en la imagen.
Estrellas en el cielo dan imágenes artísticas, pero usad elementos que contextualicen: monumento, público, reflejo dan sentido a la foto.
Para mejores resultados: reconoced el lugar de día. Entended opciones, elegid buen sitio, aseguraos de poder poner trípode sin que gente tropiece. Definid puntos de enfoque y si estarán disponibles al empezar. Anotad cambios de encuadre y visualizad qué dará cada uno.
Al disparar: enfocad (auto o manual si no enfoca), desactivad AF para fijar distancia. Estableced exposición base al empezar el show y seguid disparando.
Fiestas en algunas partes del mundo son excusa para fuegos artificiales. Foto: hombre lanza cohete desde atrio de templo portugués en Minho, norte de Portugal.
Asociamos fuegos artificiales a noche, pero también se usan de día para celebrar eventos: no por lo visual, sino por el ruido. Podéis conseguir tomas diurnas interesantes, como la imagen de arriba (norte de Portugal): hombre en cementerio lanza cohete pequeño que explota en múltiples estallidos y mucho ruido anunciando fiestas. Buscad este lado en cualquier proyecto de fuegos artificiales.