Si el ventilador no gira por fallos de cableado o del interruptor, el flujo de aire se detiene y la bobina se congela. Verifica que el ventilador funcione correctamente antes de buscar otras causas.
Un filtro sucio o mal instalado restringe el paso de aire, provocando la congelación. Sustituye el filtro y asegúrate de que nada bloquee la entrada de aire alrededor del mismo.
Una carga insuficiente (incluso 1-2 libras por debajo) hace que la temperatura de la bobina caiga demasiado y se forme hielo. El equipo puede seguir funcionando pero no enfriará; continuar así daña el compresor. Requiere recarga por un profesional.