Por qué elegir un filtro electrostático
Los filtros electrostáticos capturan un porcentaje muy alto de partículas en suspensión (polen, polvo, caspa, humo) y, al mantener limpios los conductos y las bobinas, reducen la carga de trabajo del sistema, ahorrando energía. Son reutilizables —solo requieren lavado periódico—, duran años y benefician al medio ambiente al evitar residuos de filtros desechables.
Pasos de instalación
- Localice el filtro actual: Suele estar en el retorno de aire (suelo, pared, techo o en el propio furnace). La rejilla suele tener pestañas o tornillos.
- Retire el filtro viejo: Abra la cubierta, anote la dirección del flujo de aire (flecha en el marco) y deseche el filtro usado.
- Tome las medidas exactas: El tamaño está impreso en el borde (ej. 16x25x1). Si no hay filtro, mida el hueco (ancho x alto x grosor).
- Adquiera el filtro electrostático: Disponible en tiendas de HVAC, ferreterías y online. Si no encuentra su medida exacta, existen modelos ajustables o a medida.
- Instale el nuevo filtro: Respete la flecha de dirección del flujo de aire, encaje el filtro en el alojamiento y cierre la tapa herméticamente.
Mantenimiento
Lave el filtro con agua tibia y jabón suave cada 1-3 meses según uso y calidad del aire. Deje secar completamente antes de volver a colocarlo. Un filtro limpio garantiza máxima eficiencia y vida útil del equipo.