El refrigerante no es inofensivo: conoce los peligros de una fuga
Los aires acondicionados usan refrigerantes (freón R-22, R-410A, etc.) que, al escapar, representan riesgos agudos y crónicos.
Efectos inmediatos (exposición aguda)
- Cefalea: Gas en aire cerrado → dolor de cabeza, a veces con olor dulce/quemado e irritación ocular. Acción: Apaga equipo, abre ventanas, sal a aire fresco, llama a técnico.
- Mareo: Concentración mayor. Igual procedencia. Si persiste al aire libre, ve a urgencias (puede indicar sensibilidad o patología previa).
- Quemaduras por contacto líquido: Al instalar/reparar, si se rompe la bobina, el refrigerante sale a -20…-50 °C y alta presión. Quemaduras criogénicas = quemaduras térmicas graves. Guantes y gafas obligatorios. Urgencias inmediatas.
Riesgos agravados (patologías previas)
- Cardiopatías: Arritmias, palpitaciones, isquemia silenciosa tras inhalar refrigerante. Aunque cedan al aire fresco, evalúa médico siempre para descartar daño permanente.
Prevención
- Mantenimiento anual con técnico certificado (detector de fugas, presiones, estado bobinas).
- No manipules el circuito frigorífico tú mismo (presión alta, gases regulados).
- Si hueles "dulce/químico" raro cerca del equipo, ventila y llama a profesional.
El refrigerante hace posible el confort, pero exige respeto y manejo profesional.