Si notas que la conexión Wi‑Fi de tu iPhone va inexplicablemente lenta, especialmente al cambiar de una red a otra, configurar manualmente servidores DNS más rápidos puede mejorar notablemente el tiempo de respuesta y la estabilidad.
La mejor forma es usar una herramienta como Namebench (gratuita para macOS, Windows y Linux). Ejecútala en tu ordenador y anota las direcciones IP de los servidores DNS que recomiende como más rápidos para tu zona geográfica.
La interfaz de configuración de DNS varía ligeramente entre versiones de iOS (iOS 6 y anteriores vs. iOS 7/8/9+), pero la función es idéntica.
Este truco es especialmente valioso en dispositivos antiguos (iPhone 2G, 3G, iPod touch de primeras generaciones), aunque también puede notar una mejora en hardware moderno. Recuerda que el cambio solo afecta a la red Wi‑Fi seleccionada; si te conectas a otra red, tendrás que repetir el proceso.