Chrome incluye su propio Administrador de tareas que permite finalizar procesos individuales (pestañas, extensiones, plugins, subframes) sin cerrar todo el navegador. Imprescindible cuando una web se cuelga, consume 100 % CPU o muestra la «bola de playa» en Mac.
Matar un proceso solo cierra esa pestaña/extensión; el resto del navegador sigue funcionando. Es mucho más preciso que usar el Monitor de Actividad de macOS o el Administrador de tareas de Windows, donde cuesta identificar qué proceso de Chrome corresponde a qué pestaña.