El Apple Watch es muy estable, pero ocasionalmente puede congelarse, dejar de responder o fallar alguna función (como el monitor de ritmo cardíaco). Un reinicio forzado suele solucionarlo al instante.
Si sueltas demasiado pronto, solo harás una captura de pantalla. El reinicio forzado es útil cuando una app deja de funcionar, la pantalla no responde o un sensor falla. Mantener watchOS actualizado reduce la frecuencia de estos problemas, ya que la mayoría son errores de software corregidos en actualizaciones.