Fotografiar mascotas se parece a fotografiar niños: cuesta dirigirles y conseguir la pose perfecta, pero cuando sale bien, el resultado vale la pena. Conocer al animal personalmente facilita todo, aunque no todos los consejos aplican a cada especie. Aquí tienes ideas para mejorar tus fotos de compañía.
Antes de disparar, piensa qué hace única a tu mascota: ¿tiene unos ojos expresivos, unos dientes curiosos, una mancha peculiar? Eso determinará la pose ideal. Maximiza el impacto de sus rasgos faciales; una buena regla inicial: enfoca siempre en los ojos.
Foto de Jeff Balke.
Los animales no siguen órdenes como personas. Para captar su atención: llama su nombre, usa una golosina o un juguete. Si no eres el dueño, asegúrate de que este esté presente; el animal responderá mejor a su voz. Puedes intentar que interactúe con el dueño u otros animales —puede dar momentos geniales, pero también distraer; tú decides.
Foto de Trey Ratcliff.
Usa un objetivo luminoso (rápido) porque la mascota se moverá. Sé ligero de equipo para moverte ágil. Agáchate (o súbete) a su altura: quieres capturar su cara y expresión como en un retrato. Acércate todo lo que puedas para llenar el encuadre y mostrar detalle de pelo o piel.
Foto de jcoterhals.
Busca buena luz: exterior en un parque, o interior junto a una ventana. Los accesorios (muebles, manos que la sostienen) pueden enriquecer la composición. Recuerda que el entorno afecta su comportamiento: en casa estará tranquila; en un lugar nuevo, más excitada.
Foto de snapped_up.
No te limites al retrato clásico. Saa a la mascota de su contexto habitual, prueba localizaciones nuevas. El potencial creativo es enorme.
Foto de Frozi.