La trepidación afecta a todos los fotógrafos. Aunque muchos objetivos traen VR (Reducción de Vibración) o IS (Estabilizador de Imagen), no todos pueden permitírselo —y ni los mejores tenemos pulso totalmente estable. Aquí tenéis consejos para reducir el efecto del movimiento de cámara.
Tutorial republicado: cada pocas semanas recuperamos favoritos de los lectores. Publicado originalmente en noviembre de 2010.
Mantened postura firme: pies a ancho de hombros, erguidos, cámara pegada a la cara. Clave: meter los codos junto al cuerpo; apoya la parte superior y reduce movimiento en brazos.
Ayuda exhalar o inhalar y contener la respiración durante el disparo; incluso la expansión pulmonar causa movimiento no deseado.
Dos posturas populares para más estabilidad:
Una de las mejores formas de estabilidad «en el campo»: encontrar estructura sólida donde apoyarse o apoyar la cámara —pared, valla, farola. Según la altura, podéis apoyar la cámara directamente, pero a menudo es mejor inclinarse, quitando peso de los pies y ganando estabilidad.
Otro truco: acercaros todo lo posible al sujeto. Menos zoom = menor impacto del movimiento.
La solución más práctica: llevar trípode. Garantiza estabilidad y elimina riesgo de trepidación.
No siempre es cómodo un trípode grande; merece la pena invertir en mini trípode de bolsillo: misma estabilidad sin el volumen. También probad disparador por cable o temporizador de la cámara para evitar vibraciones al pulsar el obturador.
Estas son solo algunas técnicas que uso. ¿Tenéis otras? ¡Me encantaría leerlas! Dejad comentario y compartid vuestras ideas.