Una de las quejas más frecuentes de iOS 7/8 es la fuente del sistema demasiado fina (Helvetica Neue Light), que cuesta leer en menús, ajustes, notificaciones, iconos de la pantalla de inicio... La solución nativa es un interruptor en Accesibilidad que pone todo el texto del sistema en negrita (peso similar al de iOS 6).
Si no te convence, vuelves a Accesibilidad y lo desactivas (otro reinicio). Pero la mayoría —incluso gente con buena vista— lo prefiere. Pruébalo.
Y no olvides dominar los 4 gestos esenciales de iOS 7 para moverte como pez en el agua.